Este fin de semana se ha celebrado el II Congreso de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía y ha sido elegida una nueva ejecutiva que estará presidida por Albert Rivera. Pero no cabe duda de que la cuestión de fondo del Congreso no era tanto el cambio o no de personas sino la necesaria clarificación ideológica.

Desde Juventudes Liberales siempre hemos cuestionado la utilidad de las viejas coordenadas políticas izquierda-derecha, fundamentalmente porque dentro de ellas no cabemos todos. Somos, y lo hemos demostrado desde la palabra y desde la acción, una organización que preconiza un liberalismo progresista, radical, democrático y laicista, en lo religioso y en lo identitario. Nuestra forma de pensar implica puntuales acuerdos con lo que se conoce como derecha política pero también con la izquierda política. Por ello, hemos sido interesadamente encasillados en la izquierda por unos y en la derecha por otros. Sin embargo, las mentes más abiertas y menos obtusas han conseguido visualizar la imposibilidad de situarnos en uno u otro lado y nos han calificado, a falta de un término más clarificador, como “transversales”.

Ciudadanos adoptó oficiosamente hace un año el término para definir su ideario y, por tanto, para dejarlo sin definir. C´s no entendía la transversalidad como un concepto político nacido tras la Caída del Muro y caracterizado por la convergencia en un mismo proyecto de gente procedente de distintos puntos de la vieja geometría política y con puntos de vista comunes fundamentales se situaba al margen de la clásica división izquierda-derecha. La transversalidad, así entendida, supondría beber de unas bases comunes defenestradas por la acción de la clase política imperante y que podríamos resumir, por ejemplo, en la defensa de la regeneración democrática o en la recuperación del individuo, del ciudadano, como referente para la acción política teniendo en cuenta que sólo él es sujeto de derechos y libertades inalienables. Creemos que la elección de la transversalidad en ese sentido sólo se adoptó en C´s en la teoría porque, para que el concepto de transversalidad tenga sentido, el arco ideológico del partido debe ser mucho más cerrado de lo que hasta ahora era C´s.

Los puntos de vista comunes fundamentales a los que antes aludíamos deben tener siempre una importante carga ideológica y no meras referencias generales a listas abiertas o a profundización democrática que permitan converger en un mismo partido a socialistas y a conservadores ya que, como ha pasado con C´s, la bomba de relojería estallará más pronto que tarde. En el caso español, la palabra transversal es el refugio semántico al que siempre han recurrido populistas, xenófobos y nacionalistas para agruparse al margen de un Partido Popular demasiado tibio para su gusto. Quien primero advirtió este peligro en C´s fue Francesc de Carreras hace ya un año y ha sido precisamente él, una de las mentes más lúcidas de las que dispone Ciutadans, quien ha elaborado el ideario aprobado el sábado en el Congreso de este partido y que, según la prensa, algunos afiliados y algunos bloggers, lamina o, al menos deja descolocada, al ala liberal de C´s al sustituir transversalidad por centro izquierda.

Desde JJLL consideramos tal afirmación como una falacia insostenible. Creemos que el paso dado por C´s no supone una claudicación ante quienes no han superado la inercia de las vetustas y caducas coordenadas políticas sino que es un cambio obligado ante quienes desde dentro del partido han traicionado el espíritu de “izquierda con alma liberal” del que hablaba Arcadi Espada antes de implicarse personalmente en la batalla por controlar C´s. El nuevo ideario, que define a C´s como un partido de centro-izquierda y que es heredero de las tradiciones socialdemócrata y liberal-progresista, es de manera implícita igualmente transversal pero consigue clarificar mejor la ideología del partido para desanimar a todos aquellos que, no moviéndose en esas coordenadas, buscaban el control de C´s para convertirlo en su cortijo con fines de promoción personal. A nadie debe asustar la definición “centro-izquierda”; ¿no es centro-izquierda el partido liberal canadiense? ¿Cómo se autodenominan los libdems ingleses?

Los liberales, al contrario de lo que se está diciendo, cabemos perfectamente en el ideario aprobado si profundiza en la defensa de derechos individuales como el aborto, la eutanasia, la despenalización del consumo de drogas o la libertad de horarios comerciales. El nuevo ideario, al estrechar en lo necesario el campo de acción ideológica de C´s, es un primer paso en ese sentido. Lo que hubiera supuesto un retroceso hubiera sido la victoria del candidato Luis Bouza-Brey y su defensa de un modelo transversal en el que cabía todo o casi todo. Su modelo de partido, como el del valedor de su candidatura Arcadi Espada, implicaba crear un partido similar a la Lista Pim FortuyN, del que el columnista de El Mundo se declara admirador y al que considera un “héroe europeo” y último gran hombre de la Ilustración. En un partido así jamás estaremos los liberales. Nuestros referentes son otros ciudadanos como la también holandesa Ayaan Hirsi Ali o, de manera más cercana, Fernando Savater. Ellos sí son los últimos héroes de la Ilustración.

Nos reafirmamos por tanto en nuestro apoyo a Albert Rivera para que defienda sin reservas las amenazadas libertades individuales de personajes como el prohibicionista Zapatero o un Partido Popular muy escorado hacia la derecha. Si Rivera conduce a C´s a ese espacio, puede contar con el apoyo sin reservas de Juventudes Liberales que comenzará con abrir las puertas a los jóvenes de Ciutadans para integrarse en las grandes instituciones políticas liberales como IFLRY y LYMEC. ¡Adelante, liberales!, Endevant Ciutadans!

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